Cuaresma 2010

Mensaje del EEN de Guatemala con motivo de la Cuaresma

Querida familia:

Nuestros sentimientos en estos días son de regocijo, de gozo y de júbilo pues estamos preparándonos para esperar la fiesta de pascua, sentimientos que se acrecientan al recordar que es el tiempo en que Jesús resucitó para que nosotros tuviéramos una nueva vida. Nuestros sentimientos son como cuando celebramos el nacimiento de un nuevo nieto, una nueva vida que trae alegría, regocijo y felicidad en nuestro seno  familiar. 

Por supuesto que este tiempo al que en la iglesia llamamos Cuaresma, nos  hace experimentar y reconocer  al mismo tiempo, una gran gama de sentimientos difíciles que nos cuesta reconocer, pues se mezclan la alegría con el pesar, el gozo con el dolor, el júbilo con el recogimiento. Como cuando se muere alguien muy cercano a nosotros. Nuestra fe nos hace alegrarnos porque goza ya del descanso eterno al lado de nuestro Señor pero nos duele la separación.

Sin embargo prevalece en nosotros con gran magnitud el sentimiento de agradecimiento a Dios por habernos dado la muestra de amor más grande ofreciéndonos a su hijo en sacrificio para que nosotros pudiéramos nacer de nuevo.   Nuestro agradecimiento se fortalece también por habernos dado la oportunidad de vivir nuestro fin de semana hace ya 29 años.  Qué gran regalo nos ha dado Dios al inspirar a quienes crearon esta experiencia. Nosotros no nos cansamos de repetirlo: Encuentro Matrimonial es una gran inspiración de Dios.

Cuaresma 2010La razón para compartir esto con total fe y esperanza es porque encontramos en el fin de semana, la oportunidad para recogernos en nuestro interior y descubrir el momento de arrepentirnos, de cambiar, de morir en el hombre viejo y nacer al hombre nuevo, renovado y consciente de que nuestro prójimo necesita nuestro amor, nuestra pertenencia para que el mundo sea el mundo que Dios planificó y que sigue esperando que nosotros lo cumplamos y hagamos realidad.
El fin de semana de Encuentro Matrimonial, una experiencia de 40 horas en las que cada uno de los cónyuges se sacrifica y muere en todas sus actitudes para mostrarle al otro que lo ama.  El  fin de semana de Encuentro Matrimonial Mundial, es el recogimiento de cuarenta horas que nos permiten reflexionar y arrepentirnos porque necesitamos vivir de acuerdo al plan de Dios.  Nuestro fin de semana también significó para nosotros la ocasión para darle cabida en nuestra relación  a Jesucristo y mostrarle al mundo como es el .verdadero amor. El fin de semana también  nos resulta impactante a nosotros  Nolo y Clemen  al   hacer la analogía con el tiempo cuaresmal.

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del  Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.  Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.
En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivirla  como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Por ello, la Cuaresma es el tiempo del perdón y de la reconciliación fraterna. Cada día, durante toda la vida, hemos de arrojar de nuestros corazones el odio, el rencor, la envidia, los celos que se oponen a nuestro amor a Dios y a los hermanos. En Cuaresma, aprendemos a conocer y apreciar la Cruz de Jesús. Con esto aprendemos también a tomar nuestra cruz con alegría para alcanzar la gloria de la resurrección.
Las cuarenta horas de nuestro fin de semana debería representar para nosotros  los encontrados: en primer lugar la Cuaresma en toda su magnitud. Sin olvidar aquellos los cuarenta días de diluvio, los cuarenta años de la marcha del pueblo Judío por el Desierto, los cuarenta días de Moisés y de Elías en la Montaña, los cuarenta días que pasó Jesús en el desierto antes de comenzar a mostrarse al mundo y así,  hay infinidad de momentos en los que el número cuarenta tiene que ver con nuestra vida Cristiana.   En la Biblia, el número cuatro simboliza el universo material, seguido de ceros significa el tiempo de nuestra vida en la tierra, seguido de pruebas y dificultades.  

Encuentro matrimonial entonces,  no es el resultado de una ocurrencia espontánea, nuestro movimiento es en realidad el resultado de una inspiración divina. Nosotros así lo vemos y lo vivimos. Creemos en nuestro movimiento porque Dios quiere darnos a los matrimonios (y por supuesto a los sacerdotes en su relación con la Iglesia), la misma oportunidad que le dio a Jesús su hijo, de mostrar al mundo como es su amor.
Jesucristo, nuestro hermano y amigo fiel, pagó con su vida nuestra felicidad Y por esa razón, nosotros tenemos ese reto y ese llamado a responder con el mismo amor de Jesús.

Querida familia, para finalizar, pedimos a Dios nuestro Señor, que  nuestros sentimientos y pensamientos en esta oportunidad, sirvan de marco inspirador  para seguir fortaleciendo la Iglesia por medio de nuestra lucha diaria en nuestro hogar, en nuestras comunidades, en nuestras parroquias y en nuestras diócesis. desde nuestro sacramento, nuestro amor para ustedes.


Nolo y Clemen Castillo
Matrimonio Nacional de Guatemala

 

 

 

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