Al ser las 7 de la mañana, había escampado y como la tarea seguía asignada, pronto los teléfonos empezaron a sonar, haciendo el llamado a un segundo esfuerzo. A pesar del cansancio, el sueño, el temor a una segunda empapada, cada quien recobró fuerzas y con mucha energía, se retomó el servicio al Señor, de arreglarle con mucho amor nuestra calle. Había que hacer un plan B, porque los arreglos programados se habían estropeado. Pronto llegaron los carros llenos de matas, flores, aserrín y otros materiales que todos fueron a conseguir a orillas de camino y en casas de amigos o lo que se pudo cortar en cada jardín. Fue tanto que al final hasta sobró “doce cestos llenos”.
Y así los matrimonios encontrados de este sector, llenos de energía y amor, procedieron a alistar la calle para que el Cuerpo de Cristo nos bendijera con su paso.
Como hormiguitas cada quién fue colocando las matas, esparciendo las flores, regando el aserrín, sobre las “ruinas” del primer esfuerzo.
Se retomaron los diseños, y en medio la llovizna, pronto el trabajo iba a quedar listo, minutos antes de que la Santa Eucaristía finalizara.
La calle quedó hermosamente arreglada, las banderas de EMM y nuestra Iglesia indicaban cuál era la calle encontrada.
Alrededor de las 10 nuevamente un fuerte aguacero amenazó con estropear el trabajo realizado, pero el Padre Carlos y toda la comunidad oraron al Señor para que el agua pasara, y milagrosamente escampó y la procesión se llevó a cabo tal y como estaba programada. Gracias a todos los matrimonios encontrados de Aguas Zarcas por este hermoso regalo de fe, persistencia y carisma encontrado. Oremos al Señor por muchos matrimonios así dentro de nuestro Movimiento.
Señor, esperamos en Ti; Te adoramos, Te amamos, auméntanos la fe. Queremos que seas nuestro apoyo en todo: sin Ti no podemos nada. Tú te has quedado en la Eucaristía, indefenso. Queremos que te sientas amado por nosotros: para eso intentaremos cuidarte, acompañarte, tener detalles contigo, adorarte, agradecerte, valorar cada vez más esta locura tuya,...
Y queremos sentirnos amados por Ti: que nos alegre tenerte tan cerca, que nos sintamos acompañados, seguros, queridos, fortalecidos, comprendidos, escuchados, alimentados, ... ; haznos Tú ese regalo especialmente estos días y siempre que te comamos.
Mira con bondad a estos hijos tuyos, que, unidos en Matrimonio, pedimos ser fortalecidos con tu bendición:
Envía sobre nosotros la gracia del Espíritu Santo, para que tu amor, derramado en nuestros corazones, nos haga permanecer fieles en la alianza conyugal que un día nos regalaste. Amén.
Tenemos una hermosa presentación en Power Point de esta actividad  |