Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento, que quisiste perpetuarte entre nosotros por medio de tus sacerdotes, haz que sus palabras sean sólo las tuyas, que sus gestos sean los tuyos, que su vida sea fiel reflejo de la tuya.
Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres y hablen a los hombres de Dios.
Que ellos anuncien y lleven una sola Palabra, que es el Verbo de Dios hecho carne por nuestra salvación.
Que no tengan miedo al servicio, sirviendo a la Iglesia según la misión que han recibido.
Que sean hombres, testigos del Eterno en nuestro tiempo, caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso y haciendo el bien a todos.
Que sean fieles a sus compromisos, celosos de su vocación y de su entrega, claros espejos de la propia identidad y que vivan con la alegría del don recibido.
Te lo pido por intercesión de tu Madre Santa María: Ella que estuvo siempre presente en tu vida estará siempre presente en la vida de tus sacerdotes. Amén.
Recordemos los nombres de nuestros sacerdotes:
- Pbro. Carlos Barquero,
- Pbro. Guillermo Chaves,
- Pbro. Efrén León,
- Pbro. Miguel Montesinos,
- Pbro. Victor Hugo Sánchez,
- Pbro. Eladio Solano.